El trabajo cooperativo

El trabajo cooperativo es una estrategia considerada imprescindible en cualquier proceso de innovación en el aula. A pesar de haberse validado y realizado una amplia investigación que fundamenta su utilidad, se trata de una metodología infrautilizada en la vida diaria del aula.

El eminente pedagogo Pere Pujolàs explica las bondades de esta estrategia en el aula en diferentes artículos y conferencias.

En la entrevista realizada por la Escuela Pía de Cataluña, «Solo si trabajamos juntos, aprenderemos a vivir juntos», recuerda el inicio del concepto «trabajo cooperativo». En el contexto de un aula que presentaba una diversidad muy amplia, tanto de origen como de capacidades, hacía falta una metodología que comprendiera a todas las personas y no solo estrategias individuales para cada situación. El trabajo cooperativo le pareció la manera de adecuar la enseñanza a las características de los alumnos.

El trabajo cooperativo vela por un buen clima de aula y por la colectivización en la construcción del conocimiento. Pero también contempla aportaciones individuales. Tiene un componente intrapersonal que modifica la predisposición al aprendizaje. Pujolàs analiza que trabajar en grupo favorece la recepción directa de la ayuda de los compañeros y compañeras, y este es próximo a la amistad y no a la rivalidad. Se crea lo que denomina círculo positivo, donde la ayuda y la valoración del otro, así como la responsabilidad no solo del aprendizaje individual sino también de que el otro aprenda, se dan de manera natural. La solidaridad y la ayuda mutua son valores que se trabajan de manera integral.

El antónimo a trabajo cooperativo es el trabajo competitivo. El aprendizaje se realiza de manera individual y el número de demandas al docente aumenta. Por ello, Pere Pujolàs valora positivamente el trabajo cooperativo en la práctica docente. El papel del docente y del profesor cambia y no es el principal motor del desarrollo de la clase porque los alumnos cooperan y encuentran respuestas a sus preguntas sin tener necesidad de una figura central: trabajan de manera autónoma.

Para llevar a cabo esta estrategia, hay que dar consignas claras y concisas. Y trabajar diferentes técnicas de trabajo cooperativo (folio giratorio, el lápiz en medio, el juego, entre otras que podéis encontrar en el Proyecto Asterisco.

 

Otro estudio que queremos destacar en relación con las ventajas de esta estrategia es el que llevó a cabo Joan Rué, en el que identifica los cimientos del trabajo cooperativo en el aula, las diferencias con el trabajo en grupo, la organización de un trabajo cooperativo y las ventajas que supone el hecho de realizar una actividad mediante esta metodología.

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